¿Qué es la cuota de autónomos?

Decidirte a ser autónomo, trabajador por cuenta propia, es un gran paso que puede reportar múltiples beneficios a tu vida profesional, pero debes tener en cuenta antes de lanzarte a ello que tendrás que pagar, todos los meses, una cantidad de dinero destinado a cotizar en la Seguridad Social.

Autónomos
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¿Te has lanzado a vender tus propios productos artesanales por Internet? ¿Has empezado a comercializar tus fotografías, a dar clases particulares o a profesionalizarte como electricista por tu cuenta? ¿Quieres empezar a funcionar como un trabajador autónomo?

Decidirte a ser autónomo –o trabajador por cuenta propia- es un gran paso que puede reportar múltiples beneficios a tu vida profesional, empezando por la libertad y flexibilidad que otorga esta figura a la hora de desempeñar tu actividad. Sin embargo, hay algo que debes tener en cuenta antes de lanzarte a ello: tendrás que pagar, todos los meses, una cantidad de dinero conocida como cuota de autónomos a la Seguridad Social. Pero, ¿sabes cómo funciona y cuánto vas a tener que desembolsar? ¿Qué beneficios lleva aparejados?

¿Es obligatorio pagar la cuota de autónomos?

Sí. En realidad, todos los trabajadores en España están obligados a contribuir con un porcentaje de sus ingresos a la Seguridad Social, a cotizar, y el caso de los autónomos no es distinto. La diferencia principal radica en que los trabajadores asalariados –o trabajadores por cuenta ajena- se rigen a la hora de hacerlo por el Régimen General, mientras que los trabajadores por cuenta propia están sujetos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). En él, se define al trabajador autónomo como “aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar”.

De todas formas, si quieres asegurarte de que entras dentro de los casos descritos por la Seguridad Social en los que es imprescindible o, por el contrario, entra dentro de las excepciones pagar la cuota, puedes consultarlo pormenorizadamente aquí.

¿Hay un límite de ingresos mínimos para tenerla que pagar?

Te estarás preguntando si hay un mínimo de ingresos a partir de los cuáles hay que pagar la cuota, y si las cantidades que queden por debajo te hacen estar exento de ello. La respuesta es que no. Existe cierta jurisprudencia en la que se contemplaba que un autónomo que ingresara más o menos por debajo de los 9.000 euros anuales, no tenía por qué pagar esta cotización. Sin embargo, también hay jurisprudencia que señala lo contrario.

Al final, el criterio más adecuado para saber si tu actividad se ajusta a lo que implica el RETA es el de la habitualidad. Si tu actividad la realizas de manera habitual y regular, independientemente de los beneficios que logres con ella, lo mejor para asegurarte de que estás haciendo todo como es debido, es pagar la cuota.

¿Qué beneficios me supone a mí pagar la cuota?

Aunque los autónomos funcionen de manera totalmente distinta a los trabajadores asalariados, ya que no tienen una empresa de la que dependan y que se responsabilice de ellos, el modelo español está pensado para que cuenten con una serie de medidas de protección que no les hagan totalmente vulnerables a lo que pueda pasar. Las que incluyen a todos los trabajadores autónomos son las denominadas contingencias comunes.

Así, el pago de esta cuota permitirá al trabajador disfrutar de beneficios sociales tales como el acceso a la sanidad pública, prestaciones de baja por maternidad, baja por enfermedad o accidente o el derecho a cobrar una pensión por jubilación. Eso sí, estas estarán condicionadas al importe que se pague según la base de cotización.

De hecho, con la aprobación en 2018 del Real Decreto 28/2018 se introdujo una novedad significativa a este respecto. El tipo general de cotización iría aumentando progresivamente hasta el año 2021 para asegurar algunas casuísticas a todos los trabajadores por cuenta propia, como la baja por enfermedad, que hasta entonces habían sido de carácter voluntario.

Pero… ¿Cuánto se paga?

Es en los Presupuestos Generales del Estado donde se marcan las bases mínimas y máximas de cotización, por lo que no serán siempre las mismas. Ese aumento progresivo contemplado en el RD 28/2018 hizo que el tipo general de cotización pasase de ser del 30% en 2019 al 30,3% en 2020, e incluiría la cotización por contingencias comunes, por contingencias profesionales, por cese de actividad y por formación profesional.

Así, como la base mínima se encuentra actualmente en los 944,35 euros mensuales, la cuota mínima a pagar sería de 286,1 euros al mes. En el caso de los autónomos societarios –los que tienen más de diez trabajadores a su cargo- la base mínima varía ligeramente, y sitúa la cuota en 367,84 euros mensuales.

La base máxima de cotización es de 4.070,10 euros al mes, por lo tanto, la cuota máxima sería de 1.233,2 euros al mes. Los trabajadores tienen libertad para elegir su base de cotización dentro del rango comprendido entre ambas.

Por último, cabe remarcar que para quienes inician su actividad como autónomos, existe la posibilidad de pagar la famosa tarifa plana por las contingencias comunes y profesionales, pero excluye el cese de actividad y la formación profesional. En 2020, es de 60 euros mensuales durante los primeros 12 meses, en lugar de las cuantías señaladas anteriormente, y va aumentando progresivamente durante el segundo año de actividad.

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