Cómo ser un buen líder en tiempos de incertidumbre y transformación

En los tiempos actuales, muy cerca de una sociedad y economía post pandémica, probablemente el único sector o actividad que sí ha experimentado una verdadera disrupción o revolución es el mundo laboral.

Antes de la pandemia ya existía el eCommerce aplicable a todos los sectores, las plataformas tecnológicas, los servicios de streaming mediante suscripción, la Inteligencia Artificial, etcétera. Todos estos sectores han vivido una aceleración sin precedentes durante la pandemia, pero ya existían. En cambio, el mundo laboral (en especial en el sector servicios), y, a consecuencia principalmente del teletrabajo y de las herramientas asociadas al mismo (Teams, Zoom, y muchas otras), ha supuesto una verdadera revolución de cómo trabajamos y cómo trabajaremos.

Todo lo anterior tiene una implicación directa en toda la organización, incluidos los máximos responsables de las mismas que, al mismo tiempo, deberíamos ser los líderes de esta 'revolución' en el mundo laboral.

La no presencia física tiene muchas ventajas, pero también sus inconvenientes porque se pierde inevitablemente el contacto presencial, el lenguaje no verbal, la facilitación de la colaboración o la creatividad. Pero, claramente, son los modelos híbridos de trabajo, combinando trabajo físico en la empresa y teletrabajo, los que han venido para quedarse.

En este contexto, los líderes tenemos que adaptarnos a la nueva realidad de forma natural, ser empáticos con la nueva situación, impulsar estrategias de comunicación interna y potenciar la cultura corporativa asumiendo una responsabilidad más directa en estas áreas, así como generar confianza y dar seguridad sobre el proyecto empresarial que estemos liderando, a la vez que dar confianza y ser generoso con la autonomía de los equipos. Se trata de un liderazgo en torno a las personas de la organización enfocado a un liderazgo positivo.

Un liderazgo positivo que tiene que ver con conectar más humanamente con todos los colaboradores, en saber escuchar y pedir críticas y opiniones, a la vez que invitar a recibir propuestas y soluciones para poder tomar decisiones. Un liderazgo positivo es el que evita negaciones y buscar oportunidades desde los retos que existan, que busca la escala 1:1 pero no pierde perspectiva de visión de negocio. Se trata de ser coherente con lo que uno es y lo que uno hace, ser íntegro, exigiendo a la par que delegando.

Para poder aplicar un liderazgo positivo tienes que conocer muy bien tu organización y qué tipo de talento y personas quieres que te acompañen porque sabes que sólo juntos, con el compromiso de todos, alcanzaremos nuestros objetivos.

Pero no debemos de dejar de lado que, con independencia del momentum que estemos viviendo, un líder debe tener clara la visión de la compañía hoy y sobretodo del futuro, definir el propósito como proyecto empresarial de la misma y ser un referente que genere confianza y seguridad, teniendo siempre claro su role de máximo responsable.

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