Salario emocional: coronavirus, confinamiento y emociones

Las emociones son una de las pocas cosas que nos unen a todos y su valor en los puestos de trabajo ha aumentado durante la crisis del Covid-19.

Coronavirus y trabajo
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Las personas podemos medir más o menos, ser hombres o mujeres, más adultos o infantiles, ricos o pobres, de cualquier religión, signo político, raza y otros temas personales, pero hay varias cosas que nos unen totalmente y una de ellas son las emociones.

La influencia que está teniendo esta situación de confinamiento, de tensión, de sobrecarga si estas en la primera fila, de incertidumbre e, incluso, de ambigüedad impacta en nuestra emocionalidad sin lugar a duda.

Las personas hoy necesitamos mucho más que nunca, lo que yo llamo salario emocional. El estrés es la consecuencia de diversos factores, y con mucha más frecuencia de la que pensamos son las mencionadas incertidumbre y ambigüedad. Estos dos factores nublan la vista y nos quitan el horizonte que es el futuro de nuestro campo visual, pues nos preocupa el presente más que nunca; como mucho el hoy y el pasado mañana… pero ya ni siquiera la semana próxima. Y más con los anuncios cada dos semanas de ampliación del confinamiento. 

Pero ¿en qué consiste el salario emocional? No existe una píldora azul, mágica y aplicable a todas las personas y circunstancias, pero sí que existen algunas claves importantes y comunes a todos

1. Los líderes

Los líderes debemos tener siempre una función inspiracional, y en estos momentos debemos amplificar esta función generando confianza.

Nuestra función no es ya la de dar respuestas, guiar, tomar decisiones y controlar. El líder Leónidas es un absurdo en nuestros tiempos y en estos momentos una aberración. Sin embargo, debemos compartir la información que tengamos de manera realista, transparente y clara, sin jergas; que pueda entender cualquier persona. Hablando del presente y, también, del futuro. Como describo en mi último libro, "siendo genuinamente auténticos".

La comunidad

Sentirnos parte de una comunidad nos hace más fuertes, estables, confiados y positivos. Lo que une a los miembros de una comunidad, en una empresa, es fundamentalmente:

  • Tener un propósito claro, explícito y motivador
  • Sentirse escuchado
  • Sentir que tu actividad aporta al propósito 
  • Que perciba que construye presente y futuro

Una buena comunidad siempre será mucho más poderosa que el mejor de sus componentes. 

Reconocimiento

Se confunde muchísimo reconocimiento con recompensa. El primero es mucho más emocional que el segundo, que es eminentemente económico. De hecho, una recompensa puedo no generar reconocimiento, pero un reconocimiento siempre debe generar la emoción de recompensa por algo.

El reconocimiento debe hacer siempre que sea oportuno, debe ser a un tema concreto (un esfuerzo o resultado extra, una aportación sobresaliente, etc.). Dependiendo de las circunstancias de la empresa, puede venir acompañado de una recompensa a presente (un determinado premio) o puede ser recompensado en el futuro.

Si hubiera que elegir entre realizar un reconocimiento o una recompensa, siempre votaré por el primero, por la emocionalidad de la persona. Si las personas no nos sentimos emocionalmente vinculadas, nuestras aportaciones racionales, materiales, las no emocionales, serán las justas para “cubrir el expediente”.

Y estos momentos excepcionales requieren de mucha energía positiva, de mucho reconocimiento para generar comunidad que permita construir un futuro, para el que, sin duda, son debemos ir transformando en todos los aspectos.

Esa energía es el salario emocional, que es el mejor retenedor y atractor de talento que nadie puede imaginarse. Un indicador de cómo está el salario emocional en tu organización, es ¿sonríen mucho, poco o nada las personas en tu organización? 

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