La mitad de los nacimientos son de madre no casada

Los datos del INE demuestran que se ha producido un profundo cambio social en España a la hora de formar una familia

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El cambio que se está produciendo en nuestra sociedad es de tal profundidad que ya prácticamente uno de cada dos nacimientos es de madres no casadas. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2017 nacieron en España 393.181 niños, de los que 209.461 eran hijos de madre casada y 183.720 de madre no casada. Esto quiere decir que el 46,7% de los nacidos en dicho año era hijos de madres solteras, viudas o divorciadas, que es lo que el INE define como no casadas.

Diez años antes, en 2007, el número de nacimientos de madre no casada era del 30,2%, y veinte años antes, en 1997, del 13,1%. Por tanto, el salto es muy reciente y se ha producido en muy pocos años, lo que da idea de una evolución exponencial, puesto que los cambios en demografía suelen ser más lentos.

Este dato supone una auténtica revolución, ya que en la práctica supone la disociación real entre matrimonio y reproducción. Aunque es obvio que no es necesario estar casada para ser madre, no deja de ser un reflejo del profundo cambio cultural que está teniendo España, un país en el que sus ciudadanos se consideran mayoritariamente católicos (dos de cada tres, según el CIS). Para la religión católica, los hijos hay que tenerlos “dentro” del matrimonio y el matrimonio es para toda la vida. Hay que recordar que hasta 1981, y como consecuencia de la igualdad entre hombre y mujer recogida en la Constitución de 1978, no desaparece el concepto de hijo ilegítimo, que es como se consideraría a casi la mitad de los nacidos hace dos años.

Aunque es obvio que no es necesario estar casada para ser madre, no deja de ser un reflejo del profundo cambio cultural que está teniendo España

El avance de la mujer en igualdad está terminando con muchas de las pautas que la sociedad lleva repitiendo durante siglos. La maternidad es el hecho físico diferencial entre el hombre y la mujer y los avances en los anticonceptivos y en la reproducción asistida han permitido a la mujer programar esa maternidad e incluso prescindir del hombre para ser madre, sustituyéndole por donantes anónimos de esperma.

La tardanza en tener los hijos ha influido mucho también en la necesidad de técnicas de apoyo para ser madre, puesto que la fertilidad va disminuyendo a medida que avanza la edad. En 1980, las mujeres, de media, eran madres a los 23,7 años, edad que ha ido aumentando progresivamente hasta situarse en 2018 en los 32,2 años. Al tiempo, el número de niños nacidos de madres con más de 40 años ha aumentado un 63% en 10 años, aunque no representan ni el 10% del total de nacidos.

Una muestra del aumento de la igualdad de la mujer

El concepto de madre no casada encierra muchas realidades a las que la estadística no da total respuesta, pero que sin duda representa un cambio brutal desde un punto de vista cultural y económico. El INE no desagrega de entre las 183.720 madres no casadas de 2017 cuantas eran solteras, viudas o separadas, aunque parece claro que la inmensa mayoría están dentro de la categoría de solteras. Pero sobre todo, no hay datos de cuantas de estas solteras no viven en realidad en pareja, es decir, el niño no tiene a la figura del padre. Igualmente, tampoco tenemos datos concretos de cuantas de esas madres se han casado después. La estadística nos da pistas de que muchas.

En el mismo 2017, en España se produjeron 173.626 matrimonios, en los que la edad media del hombre al casarse era de 38,1 años y de 35,3 en el caso de la mujer. En ese mismo año, 131.513 fueron madres sin haberse casado y tenían 35 años o menos. Por tanto, si hay tantas mujeres que son madres antes de los 35 años y sin embargo la media de edad a la que se casan está por encima de los 35, es fácil suponer que muchas madres no casadas terminan casándose.

La Encuesta Continua de Hogares del INE de 2018 nos da más pistas. En España hay 18,5 millones de hogares, de los que el 10% (1,87 millones) son monoparentales. Lo que ocurre es que este dato acumula aún las pautas de comportamiento de hace muchas décadas, ya que en ese hogar monoparental estaría una señora viuda de 85 años con un hijo soltero de 60, por ejemplo, que nada tiene que ver con lo que estamos analizando.

En todo caso, que uno de cada dos nacidos sea de madre no casada deja claro que la igualdad de la mujer avanza a pasos agigantados y que muchas parejas han cambiado el orden tradicional: primero el nido (la casa), después la boda y luego los hijos. Ahora es mucho más frecuente probar a convivir sin necesidad de casarse, aun existiendo el divorcio, y alquiler. Después ya se verá.

Ahora es mucho más frecuente probar a convivir sin necesidad de casarse, aun existiendo el divorcio, y alquiler. Después ya se verá.

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