La pandemia de SARS-CoV-2 y su impacto económico y sanitario en nuestra salud

Que la economía ha sufrido el mayor impacto desde la crisis de 2008 le corresponde analizarlo a los expertos. Veamos cómo el sistema sanitario responde a una crisis sin precedentes, que se sabía que vendría tarde o temprano, y que cambiará para siempre nuestra visión de las pandemias y de nuestra salud

Hospital IFEMA
Hospital de campaña montado en IFEMA / Getty

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) acaba de anunciar que suspende sus informes y recomendaciones sobre el gasto sanitario por la crisis del coronavirus. Esto quiere decir que ya no se hablará de cómo gastar menos en Sanidad. Ni tampoco analizará cómo “gastar mejor”, un eufemismo utilizado con frecuencia en sanidad, para disminuir el mencionado gasto. La elevada incertidumbre no permite evaluar nada, ni siquiera los sesudos informes de las instituciones. No sabemos el “cuánto” pero sí sabemos el qué: el sistema sanitario se enfrenta a una prueba de estrés como nunca antes ha afrontado

Impacto económico en nuestras vidas

El sistema sanitario en España es la principal inversión de nuestras CC.AA. superando el 40% del presupuesto autonómico, alcanzando en 2018 los 75.000 millones de euros. A nivel global, supone en torno a un 5,8% del gasto público, algo inferior a los países de nuestro entorno.

La prueba de estrés a la que se le somete en estos días sólo puede tener un resultado: el colapso. Pero el colapso llegará algo más tarde porque se han tomado medidas asistenciales, especialmente en Madrid, con la mitad de los casos diagnosticados de España. Eso es lo que ocurre cuando una pandemia de las que llega una vez cada siglo aparece. 

El virus que causa la Covid-19 es altamente contagioso (más que una gripe común), más virulento y sin un tratamiento específico ni vacuna, todavía. Nunca ha circulado entre los humanos, por lo que somos todos más susceptibles a su contagio. Hay más preguntas que respuestas pero podemos intuir el impacto actual en nuestra salud, en la salud de la sociedad. El confinamiento es una medida eficaz para evitar el contagio. La medida que nos libra del contagio ha fulminado la asistencia sanitaria de los enfermos crónicos que hay en España. Las enfermedades crónicas consumen el 80% del presupuesto sanitario y son responsables del 86% de la mortalidad, según la European Public Health Alliance. Hablamos de que el 40% de las personas mayores de 50 años tiene dos patologías crónicas. Además, los pacientes crónicos provocan la mayoría de las consultas en atención primaria y en la red hospitalaria.

El sistema asistencial ordinario está ahora interrumpido por la pandemia de coronavirus. Para que un enfermo crónico esté controlado es preciso que cumpla con su tratamiento, sin interrupciones. Hay que evitar la reagudización de patologías y eliminar la posible necesidad asistencial. 

La fortaleza de la red sanitaria: pública y privada

Algunos políticos han tratado de justificar que un sistema sanitario público fuerte implica absorber el sistema privado. Esta afirmación es falsa y resulta absurda. El sistema público sanitario es prioritario para las CC.AA. y atiende a la población optimizando sus recursos. Es muy eficiente porque gasta poco y es universal, más gratuito que ningún otro país de la UE. Gracias a los más de 10 millones de personas que en España utilizan la sanidad privada, la pública puede atender al 80% de la población restante y ver aliviada su carga asistencial. 

Gracias a los más de 10 millones de personas que en España utilizan la sanidad privada, la pública puede atender al 80% de la población restante

Red hospitalaria: Suficiente hasta el colapso

En España hay unas 160.000 camas hospitalarias y más de 500.000 profesionales sanitarios públicos. Pero el refuerzo de estudiantes MIR se ha puesto en marcha, junto a médicos jubilados. Todo recurso es poco ante lo que se avecina.

Los hospitales están reorientando sus estructuras asistenciales a la realidad de la pandemia. En estos días, desde la Fundación IDIS han anunciado que los 266.000 profesionales sanitarios de la privada, sus 450 hospitales y 51.000 camas están ayudando y complementando las necesidades en plena crisis. El 32% de las camas hospitalarias en España son privadas

El ministerio ya está coordinando todos estos recursos. Para ello se ha aprobado un Real Decreto para la historia, ya que hace frente a una pandemia no afrontada en los últimos 100 años. La habilitación de hasta 9.000 camas para los casos menos graves en hoteles de Madrid, epicentro de la pandemia en España, da cuenta de la demanda que se intuye. También se reforzará con camas en instituciones feriales como IFEMA en Madrid. 

Pero la gravedad de algunos casos obliga al uso de más camas en Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs) y su número en España es de unas 5.000. Ampliar su número es el objetivo, algo que es más complicado y presenta  necesidades de material especial que también escasea. 

Una pandemia anunciada

Se sabe que la aparición de una pandemia era cuestión de tiempo. La mutación de un virus que infecta a animales provoca epidemias al saltar al hombre. El Sida, el virus del Ébola, la Gripe A…todas originarias de virus animales. Pensábamos que la pandemia tardaría algo más, y por eso no había conciencia en los países. Ahora sabemos que debemos estar preparados con protocolos que indiquen con claridad cuándo implantar medidas a tiempo. Porque volverá a ocurrir

Preparados para el Día Después

La ausencia de visitas y actividad asistencial con enfermos crónicos va a provocar un incremento de las necesidades asistenciales tras el fin de la pandemia. Vendrá el Día después y la vida volverá a ser casi igual. Deberán priorizarse las visitas de enfermos crónicos y fomentarse la medicina digital. El sistema sanitario seguirá colapsado durante meses, pero las necesidades asistenciales siguen siendo las mismas. Una mayor inversión e incremento de la capacidad es el escenario más probable, lo que alterará más aún el cuadro macroeconómico. La atención primaria de los centros de salud y la oficina de farmacia pueden resultar claves en este escenario de post-pandemia. Ambos deben coordinarse para aliviar la congestión de la atención especializada desarrollada en el hospital. 

La atención primaria de los centros de salud y la oficina de farmacia pueden resultar claves en este escenario de post-pandemia

Venced al Covid-19 y aprender para el futuro

El objetivo ahora se centra en vencer la enfermedad Covid-19. El día que se anuncie que no ha habido ningún contagio será el principio de la victoria. Pero el invierno volverá con este virus u otro; nadie lo sabe con certeza. Si existe una vacuna tendrá un impacto crucial si las cotas de vacunación son elevadas. Pero el reto de la producción de vacunas masiva a gran escala es otro frente en el que se está trabajando. Será el plan de vacunación más ambicioso de la historia de la humanidad, y requiere de una producción a una escala jamás antes concebida. Si hay un antiviral eficaz aprobado, de uso más restringido, proporcionará seguridad a los pacientes. Pero también actuará, junto a la vacuna, como un sedante para el delicado y asustadizo mundo financiero

Protegerse todos

La vacuna contra la gripe común cada año se administra sólo a un 55% de la población de riesgo (mayores de 65 años y enfermos crónicos). Esto va a cambiar. La prevención en España consume menos del 1% del presupuesto sanitario, una cifra que se incrementará sin duda. La prevención y las medidas de higiene van a cambiar nuestros hábitos, y se mostrarán efectivas contra las epidemias anuales de gripe común. Además, la instauración de protocolos y alertas nos permitirán responder cuanto antes a una nueva pandemia si llega. La realidad es que, cuando aún nos estemos recuperando, el enemigo puede volver a atacar. Porque nadie sabe cuándo ni cómo el SARS-CoV-2 reaparecerá antes de que ganemos la batalla final, definitivamente. 

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