Lo esencial es invisible a los ojos

En tiempos de COVID-19, y con los empleados haciendo funcionar la empresa mientras teletrabajan, centrarse en lo esencial es que las cosas funcionen.

Teletrabajo
iStock

El trabajo es más sencillo de lo que muchas veces pensamos y la irrupción del COVID-19 también nos ha traído la oportunidad de centrarnos en lo esencial y con ello, evitar tareas innecesarias, poco productivas, no sustantivas y accesorias.

Hace unos días coincidí durante mis vacaciones con una persona realmente brillante. Alto directivo, ingeniero de formación, con más de 35 años de experiencia profesional, políglota, residente en Europa y EEUU, dirige proyectos globales de alto nivel de lanzamiento de satélites en el sector de aeroespacial, en lo personal, amante de la naturaleza, la agricultura y el arte en todas sus expresiones. Español para más señas, afincado en París. Sí, español. Inteligentísimo, sociabilísimo, con un espíritu juvenil y vitalista envidiable, y como se suele decir en jerga de RRHH, con un altísimo nivel de pensamiento conceptual (dícese de las personas que tienen la cualidad de trasladar conceptos complejos de un modo sencillo para que cualquier persona los comprenda; vamos: los que hacen fácil lo difícil). Pues bien, ante la pregunta ¿cómo llevaste el confinamiento y eso de teletrabajar, con todo lo que viajas y has viajado para cerrar contratos tan críticos a nivel mundial? Me contestó de un modo sencillo, como responden los sabios:

"Trabajar a distancia ha sido fácil. Te permite y obliga a concentrarte en lo esencial, y hacer que los demás también lo hagan, para que todo funcione y nada te distraiga de lo importante".

Me dejó estupefacta. En esas 30 palabras concentró su trabajo de meses, que no me cabe duda, estuvo plagado de dificultades y complejidades. Lo que me provocó acribillarle a preguntas para entender qué es lo esencial y qué hay detrás de ello.

Centrarse en lo esencial

En resumidas cuentas, me vino a explicar que lo esencial es que las cosas funcionen. Confiar en el equipo que tienes y te rodea. Saber que son responsables, que van a hacer su trabajo con unas breves líneas sencillas que les has facilitado... Porque llevas mucho tiempo en esto y tu olfato y criterio, ya te indican por dónde van los tiros. Lo esencial es esperar que cada persona aporte, haga su parte, dándoles recursos, espacio y apoyo cuando lo necesitan, pero sin conversaciones, inquisiciones o debates eternos. Es compartir lo poco o mucho que sepas y hacer que todos piensen, compartan su conocimiento, su trabajo y lo sumen, como una pieza del puzzle para que no sea un puzzle, sino la imagen que necesitas que el cliente vea.

Buscando un símil: en un puzzle, no es la torre de una catedral sino la foto de la Catedral de Burgos. Es ver toda la Catedral, su majestuosidad, su funcionalidad, su imagen. La foto finish que el cliente ha pedido y que es exactamente, lo que ha pedido (lo que vio en la imagen de la caja del puzzle antes de comprarla). Eso, paradójicamente, es lo esencial.

La experiencia y sus ventajas para centrarse en lo esencial

Apuntaba que en su caso, es una ventaja porque cuando tienes muchos años de experiencia, concentrarse en lo esencial no exige tanto tiempo o dedicación. Porque “con 4 indicadores que mires,  con dos frases que te comente el cliente en una reunión” y si sabes escuchar, entender lo que hay tras esos números o palabras, ya sabes lo que hay que ajustar, pues cuentas con esa intuición, ese histórico de mil batallas vividas.

En su caso, concentrarse en lo esencial en los casi 4 meses del confinamiento supuso que él y su equipo lograron cerrar el primer contrato con una empresa para el lanzamiento de un satélite privado cuya puesta en marcha permitirá dar servicio a miles de usuarios en países como Suecia o USA.

El rol esencial de un alto directivo/empresario: enfocar en lo esencial al equipo

Todo esto y la lectura de un artículo El momento del CEO: liderazgo para una nueva era realmente muy completo, publicado por Mckinsey. Me llevó a pensar en la importancia de tener espacio para pensar en lo esencial, actuar y dejar a los equipos que hagan lo mismo. El trabajo es más sencillo de lo que muchas veces pensamos y la irrupción del COVID-19 también nos ha traído la oportunidad de centrarnos en lo esencial y con ello, evitar tareas innecesarias, poco productivas, no sustantivas y accesorias.

Como señala el artículo, “los CEO que concentran su escaso tiempo en un trabajo que solo el CEO puede hacer, y que administran su energía con el mismo rigor y disciplina con que administran su tiempo, ofrecen un mayor desempeño”. Y yo añadiría, que los directivos que dejan trabajar al equipo y no le interrumpen con aspectos, caprichos, reportes, solicitudes no esenciales, facilitan que los equipos rindan de una manera óptima, exploren sus límites, se enfrenten a dificultades para alcanzar objetivos y aprendan para el futuro.

Es curioso que esas 30 palabras dichas por el protagonista de esta historia, digan tanto con tan poco. Y es que, condensan tanta sabiduría como sentido común: facilidad, concentración, esencialidad, ejemplo, eficiencia y foco en lo importante para desarrollar un mejor trabajo. Y no puedo evitar pensar que, quizás, no hubiera sido posible mantener esa conversación con él, extraer estas conclusiones y escribirlas en esta columna, sin que esta pandemia nos hubiera obligado a aprender a trabajar de otra manera: desde la esencia, así al menos tratamos de hacerlo en nuestro día a día en YUcoach. Y ahora te toca responder a ti: ¿eres capaz de concentrarte en lo esencial?, ¿cuál es la esencia de tu trabajo?

Continúa leyendo