¿Surfeamos? La innovación y el trabajo permanente para afrontar los cambios

Ante los retos y los cambios económicos, sociales y globales permanentes, nuestro experto en cultura de la innovación Fran Chuan invita a los profesionales a ir más allá, a innovar y trabajar de manera permanente para que nuestras organizaciones estén siempre preparadas pase lo que pase.

Surfeando las crisis
Stephfournet / iStock

Cuando pensábamos que la recesión era historia, hace unos meses se volvía a hablar de crisis económica o desaceleración. Posteriormente llegó el 2020 y con la formación del nuevo gobierno en España el optimismo reapareció. De repente, hace unas semanas, otra amenaza nos invadía. Y en esta ocasión no es sólo en España, sino a nivel mundial: el coronavirus. Mes tras mes los profesionales y las empresas tenemos que afrontar las amenazas y las crisis que llegan sin avisar y sin fecha de caducidad.

Ante esta situación, mi recomendación es siempre nunca bajar la guardia, por eso hoy vengo a explicar porque las empresas deberían pensar siempre como si estuvieran en medio de una crisis. Es decir, vengo a contaros que debemos prepararnos como si fuéramos a estar permanentemente en crisis. ¿Por qué? Sin duda, porque es importante entender que la realidad hoy en día es imprevisible y por ello hay que estar preparado para afrontar los cambios que puedan surgir.

El surf como metáfora para los negocios

Por ejemplo, hoy en día que el 5G está en boca de todos, os animo a preguntaros ¿es esta tecnología una amenaza o una oportunidad para vuestra empresa? Muchas organizaciones no tecnológicas no profundizan en los detalles de la tecnología porque piensan que no es su negocio, sin embargo, si dedicamos tiempo y recursos a explorar con detenimiento esta realidad quizás podamos descubrir cómo aprovecharlo y sacar el máximo partido del mismo desde lo que somos y hacemos.

Llegados a este punto siempre me gusta utilizar la metáfora del surf. Si nos paramos a pensar, siempre hay un surfero que salva aquella ola que otra persona no supo o no quiso surfear. Entonces, la cuestión que nos debemos plantear es: ¿dejamos que la ola nos arrolle o nos atrevemos a surfearla?

La cuestión que nos debemos plantear es: ¿dejamos que la ola nos arrolle o nos atrevemos a surfearla?

Si nos atrevemos hay que tener en cuenta que para hacerlo la clave no está en la rapidez, sino en la agilidad como la cualidad de adaptarnos y superarnos a través de pequeños cambios. ¿Cómo lo hacemos? Pues debemos ver las amenazas como una motivación y no como una excusa.

Por ejemplo, en el contexto actual en el que se desarrolla el Brexit, como en cada “crisis”, aparecerán decenas de oportunidades para realizar cambios, pero ¿las estamos aprovechando? Desgraciadamente, en muchas ocasiones, la respuesta es no. 

Cambios sí, pero no disruptivos

Mi recomendación es que veas cada día desde tu compañía como una nueva oportunidad y que no lo hagas de manera disruptiva, sino poco a poco con un tránsito paulatino y seguro en el que involucres a toda la organización. La clave radica en observar los pequeños cambios que suceden y desarrollar una revolución a partir de la implementación de esos pequeños cambios, en lugar de revoluciones costosas y sumamente arriesgadas. 

En definitiva, las empresas no pueden quedarse de brazos cruzados esperando la ola. Es importante cambiar los hábitos, imaginar e ir haciendo pequeños cambios a partir de momentos o temas de actualidad que influyan no sólo en nuestros clientes sino también en el resto de la sociedad. Todos los días se suceden crisis, por lo que hay que tener una mente flexible para captar las oportunidades que nos brindan. 

Romper el hielo para poder avanzar

Bienvenidos a los que rompen el hielo, porque facilitan el camino después. Las ventas de hoy garantizan las nóminas de hoy, pero no las de mañana. Con crisis o sin ella, hay que trabajar por un futuro sostenible, mágico y útil para la gente y la empresa. 

Consejos para ser ágiles y generar oportunidad implementando nuevos cambios de cara al futuro: 

 

  • Detectar primero de dónde viene tu dinero…servicios, productos. Cuál es tu fuente de ingresos.
  • Detectar cuáles han sido nuestros servicios y productos top, y analizar porque ya no lo son.
  • Observar y dialogar con tus empleados y clientes para detectar las tendencias.
  • Observar las tecnologías que van apareciendo para conocer las potenciales amenazas y oportunidades para tu negocio.

Recuerda que si hay una amenaza para tu negocio que probablemente no veas es que está en la intersección que forman las tendencias cambiantes y la tecnología emergente.

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