Todos podemos aplicar la fórmula del éxito de WhatsApp

¿Cómo podemos lograrlo? Pensar en grande y actuar en pequeño es, probablemente, la fórmula perfecta para conseguirlo generando crecimiento en tu organización a través de la transformación gradual.

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Parece una meta difícil de conseguir, pero en realidad es mucho más fácil de lo que pensamos y es, además, el primer escalón para alcanzar tanto innovaciones en las organizaciones como satisfacciones en nuestra vida personal que están más interrelacionadas de lo que pudiera parecer a primera vista.

Pero ¿para qué aplicar la fórmula de pensar en grande, actuar en pequeño? Obviamente los que piensan en grande crean tendencias, les sacan provecho, inspiran a otros, están en el mundo del alto margen y hasta son copiados. 

¿Cómo podemos pensar en grande?

Eso es razonablemente fácil. De hecho, solo se requiere dejar volar la imaginación sin ningún tipo de límites, sin prejuicios, y plantearse dos o tres preguntas como:

  • ¿Qué podría hacer para que todas las empresas de mi sector me copiasen?
  • ¿Te imaginas que no tuviéramos que vender, sino que los clientes hicieran cola para comprar nuestros productos/servicios?
  • ¿Te imaginas qué servicios podríamos incorporar en nuestras comunicaciones telefónicas sin incrementar el coste? 

En realidad, cualquier reflexión que a otras personas les generase incredulidad sería aplicable, o lo que a mi más me motiva, que dijeran aquello de: “Eso es imposible”. Pensar en grande es salirse de la zona de confort. 

¿Cómo actuar en pequeño?

Esta visión utópica, imposible, no deja de ser una hipótesis que debe ser validada o refutada y, en cualquier caso, explorada. Para ello debemos “fragmentar” la hipótesis en pequeñas características que nos permitan ir disponiendo paso a paso de piezas más pequeñas, cada vez más concretas, que al final no dejan de ser pequeñas acciones. Las últimas piezas, casi diminutas, serán acciones muy específicas que nos permitirán explorar lo desconocido, obtener nuevos datos, de los cuales aprenderemos y definiremos nuevas acciones … y así sucesivamente. 

No olvidemos que la secuencia que rige el mundo de la gestión empresarial es la siguiente fórmula: Datos + Análisis + Acciones. Mientras, en el mundo de la Transformación, la secuencia que prima es: Acciones + Nuevos Datos + Análisis … y vuelta a empezar.  El proceso de “Piensa en grande, actúa pequeño” conceptualmente no es más que todo lo descrito hasta aquí, hacerse preguntas rayando la utopía y fragmentar en minúsculas partes las características de la utopía y de los pasos a dar para ir obteniendo nueva información que valide (o no) las hipótesis. 

Quizás es lo que pensaron Travis Kalanick y Garrett Camp cuando vieron que mucha gente (ellos incluidos) a duras penas podían costearse un taxi. Veían mucha gente conduciendo sola en el coche y se preguntaron algo así como … “¿Te imaginas si los conductores, que van en la misma dirección que yo necesito, tuviesen un modo de saberlo y uno de ellos me llevase a casa, ganando con ello algo de dinero …?” y así crearon Uber

Y quizás esto es lo que se preguntaron Jan Koum y Brian Acton previo a fundar WhastApp, pensando en grande: “¿Cómo podríamos enviar mensajes sin incrementar el actual coste de los contratos que todos tenemos con alguna compañía de teléfonos?”. A continuación, fragmentaron todo … se pusieron en marcha y comenzaron enviando mensajes sin pagar un céntimo más de lo que ya se pagaba por el contrato con la compañía telefónica.

Entonces, todo el mundo pensó “¡vaya, que buena es esta aplicación de enviar mensajes gratis!” Fue entonces cuando los fundadores comenzaron a añadir funcionalidades, una detrás de otra hasta convertir hoy el servicio que ofrecen en un multiservicio de comunicaciones (llamadas de voz y videoconferencias, grupos, listas de distribución, etc, etc) … y todo ¡GRATIS! Bueno, a cambio de tus datos, pero eso es otra historia para otro post. 

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