Trading social, el beneficio de invertir copiando

¿A quién haría más caso usted, a aquel que hace o a aquel que simplemente dice?

Inversores
Wall Street / Getty

Yo no sé usted, pero a mí me gusta más la gente que se moja, que cree tanto en lo que piensa y dice que casi lo hace obsesivo en su cabeza, que lo contrasta e incluso, en última instancia, terminar por hacerlo él mismo, predicando con el ejemplo, abogando por esa gran olvidada de la vida moderna que es, la coherencia.

El trading social ha traído a nuestras vidas una nueva forma de acercarnos a los mercados financieros, más accesible para todos, ya que, aún sin ser un experto inversor, puedes beneficiarte de los mercados replicando las estrategias de aquellos que se dedican a ello, ya de por sí, una gran novedad.

Pero quizás, la mejor de sus aportaciones sea la red social de inversores y gestores que la compone, y que gira en torno al concepto de inteligencia colectiva, de comunicad, de personas que hacen lo que piensan y predican con el ejemplo, invirtiendo y arriesgando su propio dinero, y esto sí que me parece coherente, y también, una nueva forma de consenso de mercado, donde los “analistas” hacen lo que predican.

Redes sociales para todo (pero con cuidado)

No cabe duda de que las redes sociales se han convertido en omnipresentes, están por todas partes, y decididamente han impactado en nuestra forma de vivir, en nuestra forma de pensar, de compartir, de aprender, pero también, de mantenernos informados.

Hay redes de todo tipo y cobertura, por temática, por objetivos, por funcionalidad, vamos, que tenemos de todo para elegir. Simplificando mucho las cosas, diría que tenemos redes para pasarlo bien, redes para trabajar y redes para colaborar.

No obstante, muchos nos preguntamos desde hace tiempo si es oro todo lo que reluce en las redes sociales, y ya sabemos que no. Que, aunque las redes no son malas en sí mismo, es más, creo que son muy útiles para muchas y variadas cosas, también se puede hacer un mal uso de ellas, y no tanto desde el lado usuario/lector/seguidor, si no desde el lado del emisor o redifusor del contenido, es decir, del que lo origina o del que ayuda a difundirlo con su like o compartir.

En muchas redes sociales parece que la coherencia está en vías de extinción, o al menos, ya sólo vive en “reservas naturales” muy localizadas. Pero, ¿quién está poniendo en peligro a este espécimen? ¿Cómo garantizarnos que estamos en un entorno o ante un emisor de contenido veraz, serio, en definitiva, de valor?

Dándole vueltas a esta cuestión, he llegado a la conclusión de que o bien el emisor lo hace suyo, jugándose lo suyo, o bien, demuestra que su contenido está contrastado, de verdad, de una forma seria y profesional.

Y es en este punto donde creo que están surgiendo o resurgiendo nuevas tendencias que nos ayudarán a estar mejor informados.

El papel de los medios de comunicación

Por un lado, creo que existe una renovada oportunidad para los medios de comunicación profesionales, serios y coherentes, diría yo, en dos vertientes, una como originadores de la propia información y dos, como filtradores o contrastadores de otras informaciones, que con su sello de calidad informativa eliminan fakes de nuestras vidas.

Y por otro lado, esa información que es avalada con el ejemplo, o que utiliza la inteligencia colectiva de una comunidad de forma activa o pasiva.

Por poner ejemplos, uno de inteligencia colectiva pasiva puede ser la tecnología blockchain, que utiliza la comunidad de usuarios para avalar que una información es correcta, y un ejemplo de inteligencia activa, sería, por ejemplo, el trading social en los mercados financieros, donde las opiniones se mojan invirtiendo en su creencia generando un nuevo consenso de mercado.

Así que, si me preguntan a mí, qué medios utilizo para mantenerme informado de los mercados financieros, digo que, la suma un conjunto de medios de comunicación verticales, a los que considero serios, profesionales y coherentes, y la red social financiera Etoro, donde conozco al momento lo que está pasando en cualquier mercado y en la que conozco el consenso de los gestores.

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