¿Cómo ha afectado la pandemia al desempleo juvenil?

El coronavirus ha empeorado los datos de paro juvenil, que ya eran malos antes de las restricciones. España se sitúa a la cabeza de jóvenes desempleados, con más del 40%.

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El desempleo juvenil en la Unión Europea ha aumentado tras la pandemia de Covid-19. El recuento de jóvenes parados pasó del 15% en el último trimestre de 2019 al 17,8% en diciembre de 2020.

En España las cifras son todavía más dramáticas. Según el último informe de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), en nuestro país 41 de cada 100 jóvenes menores de 29 años no tiene un trabajo.

Unos números que triplican la media de la OCDE y que deja a toda una generación sumida en la precariedad y en la falta de expectativas de futuro. Hay que tener en cuenta que al problema del paro se le añaden otros males estructurales como la temporalidad y la mala calidad de los contratos laborales.

El paro juvenil asola Europa

En la actualidad, según los propios datos comunitarios, actualmente en el continente hay 3,1 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años que buscan trabajo activamente y no pueden encontrarlo. Además, otros 4,7 millones se encuentran en la misma situación, pero en la categoría de edad de entre 19 y 29 años.

Otro dato desorbitado hace referencia al número de jóvenes de entre 15 y 29 años que ni tiene trabajo ni estudios, los conocidos como “ninis”. En esta categoría la cantidad asciende hasta los 9,6 millones en toda la Unión Europea.

Durante la crisis financiera, el desempleo juvenil aumentó del 16% al 26%. La tasa solo volvió a niveles previos a 2008 en 2018, aunque en España, Italia y Grecia el paro entre los más jóvenes se mantuvo muy elevado, debido a las propias características económicas endémicas de estos tres países, cuyos sistemas productivos dependen en gran medida de los servicios.

Para evitar el mismo impacto de la crisis pandémica, la Unión Europea invertirá en torno a 22.000 millones de euros durante los próximos siete años para intentar ayudar a los jóvenes a encontrar trabajo. Este complejo paquete de apoyo al empleo juvenil está financiado por el Fondo Social Europeo y otros fondos comunitarios, dentro de las políticas de ayuda económica para la reconstrucción después de la pandemia de Coronavirus.

Estas ayudas, que la UE irá transfiriendo poco a poco a los países miembros, incluyen el Fondo de Garantía Juvenil, donde está previsto que todos los que se inscriben reciban una oferta de trabajo, aprendizaje, educación o formación en un plazo máximo de cuatro meses.

Otro impacto, más oculto que el paro, de la pandemia es la llamada “crisis de bienestar” entre los jóvenes. Hace unas semanas, en una encuesta realizada por el Foro Europeo de la Juventud, junto con la Organización Internacional del Trabajo, entre más de 12.500 jóvenes de 112 países, mostró que más de la mitad de los jóvenes en todo el mundo padecen signos evidentes de depresión, estrés y ansiedad desde que comenzó la pandemia.

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