Cómo pedir una subida de sueldo a tu jefe

¿Crees que cobras poco? ¿No sabes cómo plantearle a tu jefe que te aumente el salario? Te dejamos algunos consejos para que puedas decidir si pedir un incremento de sueldo o no.

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“El aumento salarial es un tema complicado. Que una empresa reconozca que un empleado está mal pagado implica que está mal valorado, por lo que es no es fácil que accedan a ello. Pero no imposible”, asegura Manuel Primo Prieto, director del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad Europea. "Lo importante es sentirte valorado en tu trabajo, que lo que tú aportas a tu compañía con tus habilidades profesionales está recompensado", señala Rosario Sierra, directora de Ventas a Empresas Iberia de LinkedIn. 

Una encuesta reciente encargada por la red social, recibir un salario con el que estamos satisfechos es la clave para la satisfacción laboral. "Debido a la acelerada tasa de disrupción tecnológica y demográfica, cada vez es más difícil saber qué habilidades valen la pena, cuáles afectan a tu salario, y si recibes una remuneración en línea con la del mercado", señala Sierra.

Para Primo Prieto, el aumento dentro de un mismo puesto sin cambiar de empresa siempre será limitado. Según el experto hay dos caminos para aumentar significativamente tu salario: la promoción interna o cambiar de aires. “En mi opinión, la mejor forma de conseguir un aumento salarial es cambiar de empresa. Si un empleado considera que está mal pagado el porcentaje de aumento interno del salario va a ser inferior que el exterior”.

Aun así, hay veces que no compensa o no se quiere cambiar de empresa, por eso los expertos consultados nos dan algunas claves a tener en cuenta a la hora de pedir un aumento. 

Evalúa bien la situación

Lo primero que se debe tener en cuenta a la hora de valorar si cobras mucho o poco es la situación general de tu puesto de trabajo. Para hacer este análisis, debemos fijarnos en tres aspectos principales:

  • El perfil personal: lo que aportas tú como individuo al puesto. Este factor cambiaría si por ejemplo se termina una carrera o una formación específica. 
  • El puesto que desempeñas: tus responsabilidades y qué requiere el puesto. Por lo tanto, un aumento de responsabilidades o funciones nuevas supondrían un cambio a valorar a la hora de pedir un aumento.
  • La situación económica de la empresa. Aquí es importante ser lo más objetivo posible para saber si globalmente de la empresa ha mejorado.

Según Primo Prieto, sería necesario el cambio “para mejor” en, por lo menos, dos de estos tres aspectos para poder plantear un aumento de sueldo.

"Se tiende a pensar en ¿cuánto valgo?, y esa forma de enfocar la conversación te desvía del objetivo último que es posicionar de una manera objetiva tu aportación y conseguir un aumento como resultado. Piensa objetivamente en tu aportación y despersonaliza para preparar la conversación", aconseja Sierra. 

Cuánto pedir: ¿más para negociar? ¿Justo lo que necesito? 

De nuevo para este apartado, lo expertos apuntan a que es importante ser consciente del entorno. Por un lado, conviene comparar tu salario con el de otros miembros de la empresa que tengan una posición similar a la tuya y también saber cómo está el mercado laboral. 

“De nuevo es complicado. En este sentido plantearía una subida lógica a ser posible con comparativas. Hacer un estudio de lo que cobran los demás. Yo no hablaría de cantidad sino de aumento salarial por la aportación a la empresa”, aconseja el profesor de la Universidad Europea. 

Sierra barre para casa y habla de las herramientas que ofrecen las redes sociales. "Dedica tiempo a investigar cómo está remunerado el sector: habla con la gente de tu red para valorar cómo ven ellos esa remuneración. Nuestra plataforma te puede ayudar para compararla con profesionales de tu sector que tengan habilidades y años de experiencia similares a ti".

La encargada de LinkedIn discrepa con el profesor en cuanto a la cantidad que pedir: "Entra en la conversación con una cifra firme en la cabeza y no tengas miedo de ponerlo sobre la mesa. Parte de ser transparente pasa por abogar por tus capacidades como parte del razonamiento por el cual estás pidiendo ese salario".

 

A quién y cómo pedir un aumento

En este aspecto hay que seguir dos premisas importantes:

  • Pedírselo a tu responsable directo. Puentear a tu encargado puede ser interpretado como una falta de lealtad no solo por parte de la empresa sino sobre todo por la persona con la que trabajas día a día y al que posiblemente pidan opinión antes de tomar una decisión.
  • Cara a cara y fuera del despacho. “Los mejores negocios se hacen comiendo”, apunta Primo Prieto.Al final una subida de sueldo no deja de ser una negociación empresarial. El experto cree que lo mejor “es pillar a tu jefe en un momento de relax, fuera del entorno laboral. En una comida o en una actividad fuera del trabajo y nunca por escrito”.

"La relación empresa-empleado es fundamental para el éxito de ambos. La experiencia del trabajador determina en gran medida su rendimiento dentro de la compañía. Y en esa experiencia, la conexión emocional entre ambos es muy importante. Por tanto, cuando hablamos de personas y queremos tomar decisiones informadas, el formato cara a cara es el que más recomendamos", explica Sierra.  

Cuándo pedir una subida de sueldo

Para Primo Prieto es importante plantear la subida de sueldo al final de un ejercicio o al comienzo del año, “cuando la empresa está más predispuesta”. 

¿Qué pasa si me dicen que no?

Primo Prieto no cree que sea malo que te digan que no, sino más bien lo contrario. “Si se plantea con sinceridad y con argumentos sólidos es incluso aconsejable. Además, puede mejorar la relación con tu jefe directo”. 

Sierra opina igual, pero también pone el foco en la empresa. "En las conclusiones de nuestro último informe de Tendencias de Talento se pone al empleado en el centro de la compañía, como activo clave para el éxito del desarrollo de su actividad, y esto requiere empatía por parte de las empresas hacia el trabajador. Si somos empáticos con nuestro equipo, podremos entender sus necesidades, si tu experiencia como empleado es satisfactoria y si estamos haciendo lo posible para retener ese talento. Si ambas partes están de acuerdo, la relación no debería por qué deteriorarse". 

¿Una oferta externa ayuda?

Para los expertos no es positivo a la hora de pedir un aumento de sueldo usar como argumento una oferta externa, aunque sea muy superior, más bien lo contrario. “Ante una oferta salarial externa, en muchos casos las empresas tienen como política no retener el talento ya que entienden que estás descontento y desmotivado”, asegura el director del Máster de Recursos Humanos, “además, como decía al principio, si realmente se quiere cobrar más por el mismo puesto lo mejor es cambiar de empresa”.

En este punto Sierra le da un pequeño tirón de orejas a las empresas y asegura que "la retención del talento que hace a la empresa más exitosa. Los profesionales de recursos humanos deberían tener en cuenta que está demostrado que una mayor transparencia salarial aumenta la satisfacción laboral y que el salario es una de las principales motivaciones para los profesionales en sus carreras". 

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