¿Está haciendo mi empresa un ERE encubierto? Factores para descubrirlo

Los Expedientes de Regulación de Empleo son mecanismos por los cuales las compañías reducen un elevado porcentaje de su plantilla en situaciones de incertidumbre económica. Es un proceso que debe ser autorizado y regulado por las instituciones públicas.

Algunas empresas intentan, a través de algunas prácticas, reducir drásticamente su plantilla sin el conocimiento del supervisor correspondiente. A esto se le llama ERE encubierto, y es una práctica totalmente ilegal, al no preservarse los derechos de los trabajadores ante estas situaciones.

Los ERE encubiertos no suelen ser frecuentes y en algunos casos no resulta tan sencillo detectarlos. Vamos a repasar algunos factores que permiten saber si nuestra empresa está realizando un ERE encubierto.

La huida adelante que significa un expediente de regulación de empleo encubierto tiene que ver con una posición de la empresa que no quiere asumir un expediente colectivo. En este caso no se trata de valorar los motivos que pueden llevar a esta decisión, sino de tratar de detectar cuando está ocurriendo un ERE no declarado como tal.

ERE encubierto: muchas formas para un objetivo

Es importante tener en cuenta que da igual la forma que tome el expediente de regulación de empleo encubierto, lo importante es que el objetivo será el mismo, llevar a cabo un procedimiento de ERE sin pasar por los cauces legales establecidos.

Y es importante tenerlo en cuenta porque el proceso de un expediente encubierto no tiene por qué cumplir los mismos plazos, y desde luego no cumple con los elementos de comunicación básicos, que un ERE realizado bajo amparo legal. Por tanto, es posible que una empresa esté realizando una regulación de empleo encubierta extendida en el tiempo y que resulta difícil de advertir.

 

Formas de ERE encubierto

Distinguimos dos grupos diferentes a la hora de los ERE encubiertos, aunque hay que tomar en cuenta que dentro de estos grupos la acción puede variar mucho de un proceso a otro, ya que se puede ajustar sobre parámetros diferentes.

El primero de los grupos, bastante habitual, ocurre cuando la empresa utilizar los plazos legales y el tamaño de la empresa para realizar despidos. Posteriormente vuelve a aplicar esos plazos legales y a realizar de nuevo despidos. Cuando esto es sostenido en el tiempo las probabilidades de que esté ocurriendo un expediente de regulación de empleo encubierto son obvias, y puede ser motivo de investigación.

El segundo de los grupos, más complejo incluso de detectar, es cuando se realizan despidos basados en los regímenes disciplinarios de las empresas de manera sistemática. Esto se puede encontrar relativamente fácil en cuestiones como las bajas laborales, o supuestas infracciones reiteradas. Cuando la carga de la prueba de que el despido no es disciplinario recae sobre el trabajador, resulta complicada la demostración de inocencia. No suele ocurrir en entornos laborales con grandes cifras de empleados, pero se ha detectado con bastante frecuencia que las pequeñas y medianas empresas.

Una variante de lo anterior son los despidos pactados que no entran dentro del marco de la legalidad, pero a los que los trabajadores se acogen por no tener alternativas.

Los ERE encubiertos no son un problema nuevo ni mucho menos. De hecho presentan una incidencia importante en las últimas décadas. Sin embargo, en los últimos años han crecido como método regulador fuera de los cauces legales. A la hora de tratar de detectar si la empresa en la que trabajamos está realizando uno de estos expedientes encubiertos, los factores descritos son relevantes, pero también otras cuestiones como el propio entorno profesional, el desempeño de mercado de la empresa, la relación entre los empresarios y los comités de empresa, entre otros.

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