Las contraseñas más comunes y las más fáciles de evitar

En un mundo el que el robo de nuestros datos nos puede costar dinero, es mejor no dejarse llevar por lo fácil

En una escena de “La Loca Historia De Las Galaxias” (Mel Brooks, 1987), se revela que la contraseña del escudo planetario del planeta Druidia es “1234”. “¡Es la contraseña que pondría un idiota en sus maletas!”, exclama uno de sus personajes antes de pedir que le cambien la contraseña de las maletas.
 
Y algo parecido ocurre con las contraseñas de nuestros diferentes servicios de Internet. Es verdad que, recordar multitud de usuarios y contraseñas para la multitud de espacios en los que estamos presentes es algo bastante fastidioso, pero no hacerlo es como dejar las llaves de nuestra casa a la vista de todo el mundo.
 
Según el administrador de contraseñas NordPass, que ha publicado su estudio sobre las claves más usadas en 2020, '123456' es la contraseña más común, empleada por más de 2,5 millones de usuarios, expuesta por piratas cerca de 23,6 millones de veces y descifrable en menos de un segundo. ¿La contraseña que un idiota pondría en sus maletas? El año pasado esta misma contraseña ocupaba la segunda posición en la lista, pese a las advertencias, año tras año, de los expertos en ciberseguridad. Para añadir sal en la herida, la segunda contraseña más usada ha resultado ser… “123456789”, usada por más de 961.000 internautas y también vulnerable ante las herramientas de “hackeo”, ante las que no dura, literalmente, ni un segundo. Y en el tercer puesto de las contraseñas más usadas en este infausto 2020 está “picture1”, que entra este año con fuerza en la clasificación y que se estima que sólo aguanta 3 horas ante los ataques, según el estudio.
 
Una sola contraseña vulnerable puede provocar un efecto cascada en manos de un atacante, de tal manera que, por inofensivo que pueda parecer el servicio atacado, puede terminar dando acceso a nuestros datos bancarios, entre muchos otros datos personales.
 
Pero es que no hablamos sólo de nuestra cuenta bancaria o de documentos íntimos almacenados en las redes. Las cuentas de los diferentes servicios de videojuegos, como Steam, PlayStation Network, GOG, Battle.net, Origin, etcétera, cotizan fuerte en el mercado negro de los datos. Y bien es posible que descubras que tus datos de pago, tus videojuegos y tus récords están en manos de un comprador de un lejano país. O de un pirata que las vende al mejor postor a partir de un dólar.

Infografía: '123456', la contraseña más usada este año | Statista Más infografías en Statista

Reforzar la seguridad es más sencillo de lo que parece

Las mejores contraseñas son las que no son particularmente evidentes y que están formadas por una combinación larga de letras, números y símbolos. Y mejor si no son datos que se puedan asociar fácilmente a nosotros, como nuestro nombre seguido de nuestra fecha de nacimiento. Desde el gigante de la ciberseguridad Kaspersky hacen las siguientes sugerencias para protegernos, basada en el método ideado por el experto en seguridad David Jacoby: usa las primeras letras del estribillo de tu canción favorita, añade caracteres especiales, como asteriscos, guiones o apóstrofes y luego una palabra que asocies con el servicio para el que necesitas esa contraseña.  Así, por ejemplo, para el correo electrónico del trabajo podríamos usar una contraseña como “DQDH_*PlazosDeEntrega”, siendo las primeras letras el estribillo de “La Macarena”.
 
Para añadir una capa doble de seguridad, usa el factor de doble verificación en los servicios que te la ofrezcan, que bien puede ser un mensaje de texto o tener que introducir la clave que nos muestra una aplicación de autenticación en nuestro móvil.
 
Y si no te ves capaz de usar estos métodos, usa un gestor de contraseñas, de los cuales hay muchos disponibles en Internet, o que ya vienen preinstalados en nuestros dispositivos, siendo muchos de ellos gratis.

Carlos Hidalgo

Carlos Hidalgo

Ansioso por aprender. Intento ser periodista. Subproducto cultural del cuñadismo New Age. Antes ha pasado por las redacciones de 'El Plural' y en 'El País'.

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