El paro del que los políticos no hablan

Enzarzados en la discusión sobre los datos de desempleo mensuales y trimestrales, muchas veces no se presta la suficiente atención al problema de fondo que vive el mercado laboral en España: el paro estructural

Oficina de Empleo
GTRES

“Tenemos estructuralmente un paro que afecta especialmente a los jóvenes y a las mujeres que es difícil de atacar sin acometer un cambio real de modelo económico”. Ernesto M. Pascual Bueno, doctor en Ciencias Políticas, profesor colaborador de la UOC, asegura que el problema del paro en España es una cuestión de deficiencias estructurales, lo que resulta más preocupante que las tendencias mensuales o incluso anuales. 

Para el experto en estos momentos y tras la denostada reforma laboral, cuya revocación piden los sindicatos, se da una doble realidad en la que conviven algunos trabajadores consolidados muy protegidos, los que llevan más tiempo con contratos fijos, con otros nuevos, jóvenes y mujeres sobre todo, muy desprotegidos. Esto provoca que haya muy poca renovación en el mercado que se traduce en un paro estructural.

Pascual Bueno afirma que si se quiere atajar esta cuestión sería imprescindible un “cambio de modelo productivo. En estos momentos dependemos de un sector servicios, muy voluble ante la estacionalidad. Tendríamos que intentar conseguir, no solo un sector servicios de mayor calidad, sino enfocarnos hacia un modelo productivo con empleos de alto valor añadido basado más en la investigación y el diseño”.

El politólogo opina que una de las claves de este cambio pasa por no tener prisa. Una renovación tan profunda necesitará de “15-20 años” para que podamos notar los efectos. Por eso es algo “que no puede abordar un solo gobierno. Se necesitaría un gran pacto de estado en el que se incluya a todos los actores sociales. Será una transformación que requerirá de cambios en muchos sectores, desde el educativo al empresarial”.

A vueltas con los primeros datos del paro publicados en 2020

El paro es la principal preocupación de los españoles según el CIS y parece que 2020 no va a ser distinto. Y la guerra por los datos de desempleo ha dado muchos titulares en los primeros días del año. Antes de acabar enero, el nuevo gobierno anunció a bombo y platillo que el desempleo había bajado en 2019, pero la primera Encuesta de Población Activa (EPA) de 2020 reflejaban que el año había empezado con la mayor destrucción de empleo en un enero desde 2013. ¿Son contradictorios estos datos o tienen sentido?

El primer mes de 2020 dejó 90.248 parados más que en diciembre de 2019, dejando el número total de personas desempleadas en 3,25 millones. Este dato tan negativo se debe, sobre todo, al final de la campaña de Navidad. De hecho, según los datos publicados por el ministerio de Seguridad Social, los sectores dónde se ha destruido más empleo han sido los comercios y la hostelería.

Aun así, el Gobierno se agarra al hecho de que, pese a que es el mayor crecimiento del paro en enero desde hace años, el número total de desempleados es menor que 12 meses antes. Es decir: hay menos gente sin trabajo en febrero de 2020 de la que había en febrero de 2019.

“Pese al positivo descenso interanual del paro [comparación entre las datos de 2019 y 2020], el aumento del mismo en el mes de enero, tras la finalización de la campaña navideña, constata el carácter estacional del empleo en nuestro país”, afirman desde el sindicato UGT.

La UE avisa de los trabajadores en riesgo de pobreza

“El número total de contratos registrados durante el mes de enero ha sido de 1.764.837, lo que supone un descenso de 93.240 (-5,02%) sobre el mismo mes del año 2019. De ellos, 178.978 eran contrataciones indefinidas, 8.496 de carácter formativo y 1.577.363 eran contratos temporales”, asegura el ministerio de Seguridad Social en su anuncio de los datos, confirmando que incluso en enero, tras la temporada alta, también se hacen muchos más contratos temporales que fijos.

“Cabe resaltar la continua precarización en el empleo: sólo un 6,48% de los contratos firmados en el último año son indefinidos a tiempo completo”, apuntan desde el sindicato.

Mientras, la UE ha publicado a finales de enero unas estadísticas en la que indica que España es el tercer país con una mayor tasa de trabajadores en riesgo de pobreza. El 12,9% de las personas que trabajan en España cobran menos del 60% del sueldo mediano.

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