Me han despedido: cuáles son mis derechos y qué pasos debo seguir

Sufrir un despido es una de las situaciones más estresantes y traumáticas por las que cualquier persona puede atravesar. Para mitigar el temor e incertidumbre que pudiera generar, vamos a tratar de explicarte cuáles son tus derechos y qué pasos debes seguir a partir de esta situación.

Si bien es cierto que un despido es una situación indeseada que, normalmente, no solo nos caerá como un jarro de agua fría, sino que también llegará de improviso, no debemos permitir que la sorpresa provoque una falta de reacción.

Lo mejor es conocer exactamente a qué nos enfrentamos, preservar todos nuestros derechos, y dar los pasos adecuados para afrontar el periodo de inactividad hasta encontrar un nuevo puesto de trabajo.

Ante un despido, no debemos permitir que la sorpresa provoque una falta de reacción.

La carta de despido

El inicio del despido debe darse a partir de la entrega de la carta de despido. Es un documento importante, ya que, además de constituir una obligación para la empresa, contiene la información sobre nuestro cese en la misma.

Se trata de una notificación por escrito a través de la cual la empresa hace constar el despido del trabajador. El primer paso, por tanto, será que el trabajador se asegure de recibirla, pero también es imprescindible que nos quedemos con una copia de la carta.

A través de la consulta de dicha carta, sabremos ante qué tipo de despido nos encontramos. En el caso de tratarse de un despido objetivo, la empresa debe avisarnos con 15 días de antelación, pero este aviso no opera si se trata de un despido disciplinario.

Los elementos esenciales de la carta de despido son la fecha en la que el despido es efectivo, las causas que lo motivan y la indemnización. En el supuesto de faltar alguno de estos elementos, podríamos impugnar el despido por no seguir los requisitos legales. Por ello, es muy importante revisar la carta de despido y comprobar que contienen dichos elementos esenciales.

El trabajador deberá firmar esta carta. En caso de no estar de acuerdo, es posible firmar como “no conforme”. Intentar evitar firmar la carta de despido es un recurso inútil, ya que se trata simplemente de la notificación, la cual podrá justificar el empresario a través de otros medios, como por ejemplo con el envío de un burofax.

En caso de no estar de acuerdo, es posible firmar como “no conforme”. Intentar evitar firmar la carta de despido es un recurso inútil.

El finiquito

Se trata de otro documento imprescindible a la hora de realizar un despido y que debe entregarse junto a la carta de despido. Debe recoger las cantidades pendientes de abonar por la empresa, como vacaciones no disfrutadas o la parte proporcional de las pagas extras, incluyendo, por supuesto, la posible indemnización por despido.

Es fundamental comprobar que la información aportada es correcta y también que la indemnización por despido coincide con la expresada en la carta de despido. Una vez hechas estas comprobaciones, deberemos asegurarnos de que el cálculo es correcto, para ello, es aconsejable buscar la ayuda de un experto.

En este punto es altamente recomendable firmar siempre como “no conforme”, para poder consultar las liquidaciones con un experto.

Comprueba que todos es acorde a tus derechos

En el caso de que queramos impugnar el despido, disponemos de 20 días hábiles, por lo que es necesario buscar un abogado laboralista o asesor laboral de confianza para comprobar con la mayor brevedad que todos los cálculos, plazos y documentos se corresponden con lo establecido en nuestros derechos.

Piensa que por muy injusto que pueda parecerte, cualquier reclamación debe tener una óptica legal, y quizá la ley puede amparar las decisiones adoptadas por la empresa.

A partir de ahí, será este quien presente la papeleta de conciliación ante el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) y, de ser necesario, la demanda de despido ante los Juzgados de lo Social.

Tres consejos básicos

En definitiva, y a modo de resumen, podemos destacar tres consejos a tener en cuenta:

  • Asegurarnos de que recibimos por escrito la carta de despido y el finiquito y firmar siempre como “no conforme”.
  • Al abandonar el puesto de trabajo, recopilar y conservar toda la información posible para probar lo que estimemos necesario (mensajes, correos, cartas, testigos…).
  • Acudir a un laboralista experto, quien nos podrá informar de nuestros derechos laborales, dentro de los 20 días hábiles posteriores al despido, durante los cuales podremos impugnar el mismo.

Teniendo en cuenta que ante una situación de despido los nervios y nuestro estado emocional impedirán una rápida reacción, es importante estar bien informados y conocer nuestros derechos laborales con antelación, para así facilitar una respuesta adecuada. Ante la duda, siempre, consulta con expertos.

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