Mentir en el Currículum Vitae, ¿sí o no?

El Currículum Vitae (CV) es el resumen detallado y esquemático de, presentados en este orden: datos personales, formación académica, conocimientos trasversales y experiencia profesional que, en principio, nos servirá como carta de presentación para cualquier interacción, principalmente en el campo profesional.

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Es muy importante ser riguroso y veraz en la información que reflejamos y poner especial atención en que los datos aportados son pertinentes y útiles, según sea nuestro objetivo, por ejemplo: buscar empleo o mejorar el actual, participar en una colaboración profesional, entre otros. Es muy recomendable, en cuanto a los datos personales, no olvidar los teléfonos de contacto y correos electrónicos para así facilitar una forma segura, rápida y eficaz de localización, pues muchos candidatos han quedado descartados por este pequeño detalle. Los datos académicos deben ir acompañados de los años de inicio y fin, en orden cronológico y partiendo de los estudios más recientes, que suelen ser los más relevantes, para pasar, posteriormente, a los conocimientos trasversales: idiomas, informática, herramientas, etc., con indicación de sus niveles. Como bloque final, la experiencia profesional que, igualmente, deberá ir presentada con fecha de inicio y fin, identificación de la empresa en la que se ha colaborado, posición ocupada y un breve resumen de las funciones principales desempeñadas, sin olvidar que la información se ha de presentar de forma esquemática y guardando la regla de “menos es más”, de este modo invitaremos a su lectura y que sea ésta cómoda y agradable.

No olvidemos que el primer objetivo que busca un CV es conseguir ese primer contacto tan importante. El CV ha de reflejar el “perfil duro”, es decir, aquello que podemos demostrar o certificar documentalmente, no siendo conveniente hacer mucha publicidad de aspectos relacionados con nuestras competencias o personalidad, que pueden depender más del contexto en el que nos moveremos. Cada entorno requiere un perfil distinto, por ello es mejor no aventurar a dar más datos de los necesarios, sobre todo por nuestra tendencia natural hacia la sobrevaloración, muy poco aconsejable en este tipo de documentos.

Cada experto tiene sus propias opiniones y recomendaciones, algunos aconsejan no insertar la foto o factores relacionados con el sexo o la edad, para garantizar que la decisión se base en aspectos puramente académicos o profesionales; pero, en mi opinión, insertar la foto nos servirá para ser recordados si ya ha habido algún tipo de contacto previo o se ha pasado por una primera entrevista. Ya que la recomiendo, esta foto ha de ser tamaño carnet, de frente y con un aspecto positivo; el resto de datos comentados pueden ser optativos, según el caso.

¿Podemos incluir alguna “mentira” en el CV?

Todos somos honestos hasta que se demuestre lo contrario y en las relaciones laborales la confianza y la veracidad de los datos son principios indiscutibles. Algunos piensan que incluir alguna mentira puede hacer que consigamos con mayor facilidad el objetivo perseguido y que la total sinceridad nos puede situar en desventaja frente a otros candidatos. Siendo una práctica bastante habitual, pues se suele mentir en la experiencia o en el nivel de conocimientos de idiomas o técnicos, no es aconsejable incluir datos erróneos o sobrevalorados, aunque sí se aconseja eliminar aquellos que nos puedan perjudicar, teniendo muy claros unos argumentos en caso de tener la necesidad de hablar sobre ellos. Las empresas son conscientes de ello y comienzan los procesos de selección con una primera entrevista de verificación; pero ¿merece la pena asumir el riesgo?

Si un dato falsificado es descubierto por el seleccionador, el engaño hará que se pierda la reputación del candidato y será automáticamente descartado. Este resultado, además, tiene sus consecuencias; los datos son compartidos a través de las redes sociales y entre departamentos de RR.HH. y agencias de colocación; una información errónea puede dejar una huella digital que difícilmente podemos controlar o, en el peor de los casos, eliminar. Peores son las consecuencias cuando la verdad es descubierta una vez el profesional ya ha sido contratado pues, en función de la magnitud de la mentira o de los recursos argumentos utilizados para ocultarla, pueden ser causas suficientes para dar por no superado el periodo de prueba o, aún más grave, proceder a un despido por causas disciplinarias según se recoge en el artículo 54.b del Estatuto de los Trabajadores, debido a la pérdida de la confianza derivada del hecho; falta catalogada como “transgresión de la buena fe contractual”, al perderse el principio de “confianza mutua” que se presupone en una relación en la que debe primar una recíproca de honestidad durante el tiempo en que perdura la relación laboral. La empresa pierde la confianza en el colaborador al descubrir que ha fallado abierta y voluntariamente. ¿Asumimos el riesgo? El CV debe ser transparente y transmitir honestidad y compromiso; dos ingredientes imprescindibles.

¿Qué consejos podemos dar para un buen CV?

- Facilita el trabajo al seleccionador presentando un CV esquemático, por áreas y en una hoja, como máximo dos.

- Cuida la selección de estudios que faciliten una mejor empleabilidad.

- Desarrolla competencias transversales, en especial los idiomas y las tecnológicas.

- Colabora en proyectos que enriquezcan tu perfil: movilidad internacional, voluntariado, etc., que demuestren alto nivel de compromiso y flexibilidad.

Y como recomendaciones finales: no incluir las notas, aunque sean excelentes, un buen expediente académico no garantiza un mayor éxito profesional; cuidar que la redacción sea clara y cuidada; máxima sinceridad, es mejor omitir un dato que falsificarlo; las aficiones, en general, salvo que estén relacionadas con el puesto objetivo, no son relevantes. Importante: mantener siempre disponible una versión actualizada por si hay que enviarlo de forma inesperada.

Manuel Primo Prieto

Manuel Primo Prieto

Doctor en Economía y Empresa, licenciado en Psicología, especializado en Psicología Industrial, máster en Dirección de Recursos Humanos, máster en Prevención de Riesgos Laborales (tres especialidades) y graduado en Derecho del Trabajo. Ha desempeñado puestos en la dirección de RR.HH. durante 25 años en Banco Popular, Banco Zaragozano, Grupo Start Holding y Chronoexpres (Grupo Correos). Como docente, en la Universidad Europea y en la Escuela Superior de Marketing, en su MBA, actualmente es director del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Recursos Humanos en la Universidad Europea.

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