Pros y contras de la semana laboral de 4 días

La reducción de la jornada laboral empieza a ocupar el centro del debate social y empresarial, entre quienes lo ven como una medida positiva y los que consideran que no tendrá tantas ventajas.

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Es innegable que la pandemia de coronavirus ha modificado nuestros hábitos de trabajo. Lo de levantarse e ir a la oficina de repente se ha convertido en levantarse y entrar en el salón de casa; el teletrabajo ha llegado a nuestras vidas y ha cambiado el paradigma de las relaciones laborales.

Una de las medidas que últimamente empiezan a escucharse en los medios de comunicación, o como propuesta de algunos partidos políticos en toda Europa, es la semana laboral de 4 días, en vez de la de 5 que tenemos actualmente.

El debate aún es muy nuevo, pero surgen preguntas habituales como ¿por qué los empresarios permitirían que sus empleados trabajen solo 4 días a la semana? ¿No se resentirán los beneficios de la empresa?

Aquí te exponemos los pros y los contras de esta medida:

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Pros

Antes de nada hay que aclarar que una semana laboral de 4 días no es un horario de trabajo comprimido, sino un horario reducido. Por lo tanto, el empleado trabajaría alrededor de 28 horas durante cuatro días y tendría un fin de semana de tres días.

La semana laboral de 4 días puede parecer una idea radical, sin embargo, desde finales del siglo XIX hemos ido reduciendo gradualmente la cantidad de horas trabajadas en una semana laboral desde finales del siglo XIX.

Esto nos da una idea de por dónde va la principal ventaja de trabajar solo 4 días a la semana: la productividad asociada a los avances tecnológicos. La inteligencia artificial alterará significativamente todos los aspectos productivos de las industrias en todos los países, incluyendo el cómo y el cuánto trabajamos.

Hace unas semanas, la Universidad de Stanford (Califonia) publicó un estudio sobre productividad, donde reflejaba que los empleados con exceso de trabajo, en realidad son menos productivos que aquellos que trabajan una semana laboral reducida de 32 horas.

Otra de las mejoras que podría traer la reducción de la semana laboral es la conciliación laboral. Actualmente existe un alto porcentaje de mujeres que no trabaja porque le resulta imposible conciliar el empleo con su vida familiar. Una semana laboral de 4 días promovería que esa conciliación fuese posible o fuese mucho más sencilla.

La reducción de los días de trabajo también puede conllevar que los empleados sean más felices y estén mucho más comprometidos en sus puestos de trabajo. Es menos probable que estén estresados o que se ausenten por enfermedad, ya que tienen mucho tiempo para descansar y recuperarse. Como resultado, a su puesto sintiéndose listos para asumir nuevos desafíos.

Contras

Aunque una semana laboral de 4 días ciertamente puede acarrear muchos beneficios, también tiene algunos inconvenientes. La principal desventaja es que no todos los sectores productivos poseen la tecnología necesaria para implementar una medida como esta, por lo que llevaría a muchas empresas a la obtención de numerosas pérdidas económicas.

Tampoco hay que olvidar el punto de vista del cliente, sobre todo en el sector servicios. Una jornada laboral reducida supondría que muchos establecimientos permanecerían cerrados más tiempo, sin ofrecer servicio a sus clientes.

Aunque todavía no hemos llegado a ese punto, es posible que en un futuro no muy lejano la inteligencia artificial supere las capacidades de los empleados humanos y, por lo tanto, habrá que tomar algunas decisiones cruciales con respecto al futuro del trabajo y a la mejor manera de proteger y promover el bienestar de los empleados humanos

De momento, la semana laboral de 4 días continúa desarrollándose y explicándose, a falta de un largo camino para que se acabe implementando.

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