¿Qué es el denominado “techo de cristal” para las mujeres?

Una de las reivindicaciones para el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo es romper barreras salariales y de igualdad.

Techo de cristal
Hyejin Kang / iStock

“Golpearon con ese techo. Es invisible, es un techo de cristal”. La editora y escritora Gay Bryant incluyó ese término por primera vez en su libro ‘Informe sobre la mujer trabajadora: triunfar en los negocios en los años 80’, publicado en 1984. Esta denominación la tomó prestada y adaptó de una conversación entre dos mujeres mientras investigaba para su obra.

Las ‘Glass Ceiling Barriers (barreras de techo de cristal)’ se popularizaron en marzo de 1986 a raíz de su aparición en un informe bajo el mismo título de Carol Hymowitz y Timothy D. Schellhardt para The Wall Street Journal. En él detallaron las barreras imperceptibles a las que se enfrentan las mujeres directivas, obstaculizadas por la “tradición y los prejuicios corporativos”, en lugar de una discriminación abierta.

Con la celebración el 8 de marzo del ‘Día Internacional de la Mujer’, en el ámbito laboral se pretende visibilizar el papel de las mujeres en un sector en el que a iguales o superiores competencias respecto a los hombres, se las perjudica laboralmente con falta de oportunidades, de prejuicios, o a través de una cultura institucional anclada en el tiempo.

Una de las ideas que más afecta a la mujer en el trabajo es la referente a que su compromiso es menor por priorizar las denominadas ‘cargas familiares’. El embarazo o el cuidado de los hijos o personas mayores sobrevuelan la mente de aquellos que deciden fijar ese techo de cristal del que hablamos y dificultan su promoción.

La brecha salarial en España supera el 21 %.

Aunque esas barreras se rompen progresivamente en algunos casos, todavía queda mucho camino por recorrer. Respecto a las medidas que pretenden poner freno a la brecha salarial, que en España supera el 21 %, el próximo mes de abril entrará en vigor el nuevo Real Decreto sobre transparencia retributiva, que fija las claves para identificar la discriminación salarial.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “desde 1991, las mujeres han ido incorporándose a cargos directivos con más rapidez que los hombres, en particular en los países de ingresos altos; sin embargo, los datos indican que falta mucho para que las mujeres estén en igual número que los hombres en esos cargos”.

La institución aboga por lograr el equilibrio de género en los niveles más altos del mundo empresarial, en puestos ejecutivos y en los consejos de administración. Y destaca que cuanto más grande es una empresa, menos probabilidades existen para que las mujeres accedan a cargos importantes.

Términos similares.

Con el tiempo se han producido muchas variaciones de este término, como puede ser “techo de celuloide, para las actrices en Hollywood; “techo de bambú”, para los estadounidenses de origen asiático; y “techo de mármol”, para las mujeres en el Gobierno.

Otro de los conceptos utilizados para recoger los impedimentos que dificultan el ascenso laboral de las mujeres es el "sticky floor”, también llamado "suelo pegajoso" o "suelo de barro".  Hace referencia al hecho de que las mujeres continúan desempeñando los puestos más bajos de la pirámide en el trabajo, además de no llegar a los de arriba. Estos son los peor remunerados, los más precarios o los que exigen una cualificación menor, entre otros. Mientras no se supere este fenómeno, el “techo de cristal” tampoco llegará a romperse nunca.

Juan Pedro Fernández

Juan Pedro Fernández

Periodista. Entusiasta. Todocampista. Ni escondo la pasión ni la perfumo. Que no nos quiten la ilusión.

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